Otro maestro del camuflaje, mas fácil de oir durante las noches de verano que de ver. Aunque es cierto que de vez en cuando y durante el cortejo, se para en caminos y carreteras permitiendo que te aproximes a distancias inusuales en las aves. En alguna ocasión he tenido que bajar del coche para espantarlos y evitar atropellarlos. Por este motivo, por el desarrollo de transformaciones agrarias y el abuso de insecticidas, se la considera una especie amenazada.
Se extienden por Europa, Asia central y norte de África, prefiriendo los espacios despejados, con poco arbolado.
Tiene una forma peculiar de volar, con continuos quiebros y cambios de altura. A veces también hace estas evoluciones sobre el suelo, dando vuelos muy cortos y volviendo a caer al suelo. En este caso se hace el herido para llamar la atención sobre él y alejarnos de sus pollos o huevos que, con seguridad, se encuentran cerca. La fotografía superior corresponde a ese comportamiento.
Alcanza los 30 centímetros de envergadura.
Se alimenta de insectos que cazan al vuelo y para ello está dotado de unas plumas junto al pico, con aspecto de bigote, llamadas cerdas rictales, que le sirven para dirigir a sus presas hacia la boca. En ocasiones también acecha desde algún posadero.
Pone los huevos directamente en el suelo, no hace nido como tal. En alguna ocasión han criado junto a mi casa y he podido observar como a lo largo del día, las crías iban moviéndose buscando situarse a la sombra de la planta que les servía de cobijo y ocultación. La reproducción es entre los meses de junio y agosto. En ocasiones saca dos puestas en el mismo año.
Dos pollos en el nido. Su mimetización con el terrero es casi completa.
Las mismas crías con el plumaje completo.


