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lunes, 13 de agosto de 2018

CHICHARRA

CICADA BARBARA.





          En nuestra zona, un elemento esencial del verano. No se concibe un caluroso día de verano sin el canto de las chicharras, o cigarras, que a veces se hace insoportable, alcanzando hasta los 86 Hz por lo que, para no oirse, tapan su propio aparato auditivo con una estructura llamada opérculo.

        El sonido lo realizan los machos (afortunadamente solo ellos) con un aparato estridulatorio ubicado a ambos lados del abdomen.

          Miden entre 3 y 4 centímetros y con las alas abiertas llegan a los 9 cm de envergadura.

         Las adultas se alimentan succionando la savia de árboles y arbustos, en los que las hembras también ponen los huevos haciendo una incisión en los brotes y depositándolos en su interior. Cuando nacen las ninfas, bajan al suelo y se entierran, permaneciendo ahí durante cuatro o cinco años absorbiendo su alimento de las raices, transcurridos los cuales, salen al exterior, repitiéndose el proceso.

        En ocasiones utilizan sus excreciones como denfensa, lanzando intencionadamente un chorro contra quien se aproxime a ellas.

         Han constituido y constituyen, una importante fuente de alimentación para los humanos durante mucho tiempo y en la actualidad, junto a otros insectos, se vuelven a poner de moda.


viernes, 8 de junio de 2018

LA CAÑAHEJA


FERULA COMMUNIS.



Ejemplar de ferula communis. Al fondo las sierras de Pujálvarez y Escalona.



Una habitual del Sureste, la Cañaheja, empezó a florecer a mediados de abril, llegando a inundar los campos. Especialmente las zonas de cultivo abandonadas.

Tiene un porte imponente, llegando a los tres metros de altura si las lluvias han sido buenas y en el momento adecuado.





Sus esferas, tienen un gran atractivo estético y constituyen un buen alimento para los insectos. Son un lugar ideal para observarlos. En una sola planta pueden verse decenas de especies distintas.



Son uno de los alimentos preferidos de las larvas de la bellísima papilio machaon.




          Por la forma de las umbelas (esferas) y hojas basales, hay quien confunde a esta planta con el hinojo, pero no hay mas que fijarse en el grosor de su tronco que multiplica por varias veces el del segundo. Si la tocas tampoco tiene su agradable olor anisado.

          Tiene un alto contenido de ácido ferúlico, principio que se utiliza en farmacia para tratamientos dérmicos (antiinflamatorio, antioxidante y bloquea la radiación ultravioleta en la piel) y aunque se ha utilizado como cataplasma para el tratamiento de contusiones, se recomienda la supervisión médica, dado que es muy venenosa. Esto explica porque se suelen ver las plantas intactas; los hervíboros la evitan.

          Cuenta la leyenda que cuando Prometeo robó a Zeus el fuego sagrado, lo escondió dentro del tronco de una cañaheja, porque su corazón con textura de corcho, tiene una combustión muy lenta.


Umbelas en desarrollo en el mes de marzo. Al fondo la sierra del Cristo.









viernes, 18 de mayo de 2018

SALTAMONTES PALO

ACRIDA UNGARICA MEDITERRÁNEA.


Como si de una sopa de letras se tratase, en medio de estas trigueras se esconden unos verdaderos maestros del camuflaje. 



Igual con esta aproximación se pueda ver mejor dos de ellos:




Son mas fáciles de escuchar que de ver. Para emitir estos sonidos, que tan familiares nos resultan, frotan las patas con las alas o el abdomen o golpetean las alas directamente en el suelo. 


Acrida ungarica es un saltamontes de cuerpo alargado. Las hembras llegan a medir hasta 7 centímetros y los machos 4. La cabeza tiene forma cónica y las antenas aplanadas y terminadas en punta. Sus colores van del verde, al marrón, lo que junto a su forma, le proporciona una mimetización extraordinaria.




Acrida Ungarica en el Campo de El Alcachofar. Torremendo. Orihuela



Como el resto de saltamontes, son selectivos con su comida, que huelen y prueban con las papilas gustativas situadas en las antenas. Por otra parte, los sonidos los perciben a través de una membrana situada en el abdomen.